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lunes, 24 de marzo de 2014

Actividad sexual responsable

Vivir una sexualidad responsable, libre y amorosamente, sin miedo o culpa, requiere informarse sobre cómo funciona el cuerpo, para aprender y sentir lo que resulta placentero para ambos, aprender sobre los riesgos, las responsabilidades y consecuencias del hecho de tener sexo, para lo que hay que estar preparados/as. Esto significa respetar los valores, los ritmos y la decisión de la pareja y la propia decisión sobre el hecho de cuándo, cómo y con quién iniciar o no la vida sexual coital. Quien ejerce su sexualidad tiene que estar conciente de la importancia que para sí mismo/a, la pareja y la sociedad tienen sus actos y necesita asumir el compromiso de responder con madurez a este desafío o las consecuencias de no hacerlo.
Si se tienen relaciones sexuales de manera no planificada o poco responsable pueden haber consecuencias negativas para la vida, por ejemplo, un embarazo no planificado o no deseado, un aborto y/o contraer alguna infección de transmisión sexual, entre ellas el VIH/SIDA, lo que puede generar mucha angustia e infelicidad en las personas.
La actividad sexual puede ser generadora de muchos momentos felices en la vida, pero también en esa área se puede provocar mucho daño, cuando no se vive libremente o hay violencia. También es importante informarse sobre el abuso sexual para denunciarlo y estar atenta/o a todas aquellas señales que alerten sobre actitudes que pueden ser abusivas o ir en contra de la propia voluntad .



   Comportamiento sexual responsable
El comportamiento sexual responsable se expresa en los planos personal, interpersonal y comunitario. Se caracteriza por autonomía, madurez, honestidad, respeto, consentimiento, protección, búsqueda de placer y bienestar. La persona que practica un comportamiento sexual responsable no pretende causar daño y se abstiene de la explotación, acoso, manipulación y discriminación. Una comunidad fomenta los comportamientos sexuales responsables al proporcionar la información, recursos y derechos que las personas necesitan para participar en dichas prácticas.

Organización Panamericana de la Salud, 2000
 
Actividad sexual y vida afectiva 
La vinculación afectiva es la capacidad humana de establecer lazos con otros seres humanos mediante las emociones. La actividad sexual más plena se da cuando hay un vinculo afectivo entre las personas y cuando se transforma en un lenguaje que permite la comunicación mas profunda.
Muchos de los/as jóvenes pueden sentirse presionados a tener relaciones sexuales precozmente por los medios de comunicación (diarios, televisión, revistas), los/as amigos/as y/o sus parejas. Al hombre, muchas veces se le exige tener relaciones sexuales con varias mujeres para demostrar que es “macho”. Si la mujer “no da la pasada” puede ser también presionada, incluso desde su propio grupo de amigas, o ella misma sentirse inferior porque su amiga tuvo sexo y ella no. Lo importante es pensar qué es lo que uno quiere, no lo que los demás le dicen a uno qué tiene que hacer antes de dar el primer paso e informarse, para sentirse seguro/a, libre y sin miedos.
Además el inicio de la vida sexual significa que cada uno/a tiene sus derechos, o sea que se puede decidir sobre el cuerpo y los sentimientos. Elegir significa hacer algo por la propia voluntad y no dejarse llevar por la insistencia o las presiones del otro/a.
Lo mejor es tener sexo libre, responsable y amorosamente, sin riesgos, sin miedo y sin culpa para ambos.
Actividad sexual y reproducción 
Hasta hace poco tiempo, en la evolución de la especie humana, la actividad sexual estuvo ligada a la reproducción, es decir, se consideraba que la actividad sexual se justificaba sólo por el hecho de ser padre o madre. Sin embargo, gracias al desarrollo de los métodos que controlan la natalidad, como los métodos anticonceptivos modernos, hoy en día se puede separar la actividad sexual de la reproducción. Las personas pueden desarrollarse y crecer, en un aspecto más íntimo y humano, en donde el placer, el deseo y el erotismo tienen cabida.

La Masturbación
La masturbación es una de las formas en que las personas viven su sexualidad y es la satisfacción del deseo sexual por medio de la tocación de los genitales. Es una forma de conocer y explorar las zonas del cuerpo que producen placer, con o sin llegar al orgasmo. Se puede practicar en solitario o hacerlo mutuamente con la pareja. Al tocar el cuerpo se aprende sobre qué partes producen placer para poder comunicárselo al /a la compañero/a.
A algunas personas les puede producir vergüenza hablar de esto, pero no tiene nada de malo y no produce ninguna enfermedad. Tampoco hay una frecuencia establecida que se considere normal: mensual, semanal o diaria. Algunas personas se sienten bien masturbándose varias veces al día, otras casi nunca. Es una conducta privada y voluntaria, que depende de las creencias, la ética y la cultura de las personas.
Existen muchos mitos en relación con la masturbación, como por ejemplo de que sólo se masturban los hombres, porque la sexualidad masculina se muestra más culturalmente, negando la femenina, pero las mujeres también se masturban.
Además, hay algunas personas que no se masturban y eso también es normal.
Las caricias o grados de petting
Las mujeres y los hombres sienten distinto. Las caricias son una forma de expresar el afecto o la atracción por la pareja y sirven para conocer el propio cuerpo y el del compañero/a. Los grados de Petting (significa caricias en inglés) o de acercamiento sexual son:
GRADO 1: Tomarse las manos, darse besos, abrazarse.
GRADO 2: Caricias sexuales sobre la ropa, que pueden incluso simular una relación sexual.
GRADO 3: Caricias sexuales bajo la ropa, pero sin penetración. Incluye estar desnudos y practicar sexo oral o masturbación mutuas.
GRADO 4: Coito o relación sexual con penetración vaginal o anal.
Acto sexual o coito
   Definición:
En la mayoría de las parejas heterosexuales (hombre y mujer) una relación sexual (acto sexual o coito) consiste en la introducción del pene en la vagina (sexo vaginal) la que es precedida, acompañada y seguida por manifestaciones corporales y psicológicas que le son características
. Es decir, participa el cuerpo, las emociones y los afectos de la persona.
Para realizar un acto sexual placentero se requieren:
  • Condiciones anatómicas: pene y vagina normalmente desarrollados
  • Condiciones hormonales: las hormonas sexuales influyen en el desarrollo de los órganos sexuales y en las conductas de las personas,
  • Estímulos nerviosos: los estímulos sensoriales despiertan el deseo sexual y ponen en funcionamiento los mecanismos del acto sexual
  • Condiciones psicológicas: el instinto sexual esta influenciado por factores como afectos y emociones, experiencias previas, valores culturales y religiosos, conciencia moral y otros.
Algunas personas tienen relaciones sexuales en las que el pene se recibe en la boca (sexo oral) o en el ano (sexo anal), lo que puede ocurrir en parejas heterosexuales y homosexuales. En estos casos, no hay riesgo de embarazo pero si de contraer infecciones.


Las personas tienen el derecho de decidir libremente y responsablemente
con quien, cuándo y en qué forma tienen las relaciones sexuales.
Fases de la respuesta sexual          
Existen 3 fases en la respuesta sexual: el deseo, la excitación y el orgasmo
Deseo sexual
El deseo sexual es la necesidad o deseo de tener actividad sexual. A veces las personas pueden sentirse espontáneamente atraídas hacia otras personas para tener una experiencia sexual, en otras ocasiones la presencia de una persona atractiva o la existencia de una situación particular pueden desencadenar el deseo sexual.
El deseo sexual se origina en una parte especial del cerebro que controla las emociones. Durante la infancia esta zona y sus conexiones estén muy poco activas. Durante la pubertad aumenta la producción de las hormonas llamadas andrógenos (mensajeros químicos) en hombres y mujeres, las que activan los centros sexuales en el cerebro y de esta forma las personas son capaces de sentir deseo sexual.
El deseo sexual tiene que ver con lo que ocurre antes de la actividad sexual propiamente tal, y se relaciona con la imaginación, la fantasía, las caricias suaves, los pensamientos y las palabras, que establecen una conexión entre quien desea y la persona deseada. Cuando esta conexión se mantiene y crece en el tiempo se transforma en lo que se conoce como excitación, en el que participan los sentidos, las hormonas (mensajeros químicos), los pensamientos y las emociones de las personas. El deseo y la excitación producen una acumulación tal de energía que ésta puede liberarse a través de lo que se conoce como el orgasmo.
Todas las personas, hombres y mujeres, tienen la capacidad potencial de sentir deseo, placer y orgasmos de maneras diversas.
Hay algunas situaciones o enfermedades que pueden inhibir el deseo sexual por un tiempo o en forma permanente, por ejemplo, cuando se está deprimido, angustiado, temeroso y/o se están tomando algunos medicamentos.
Excitación sexual
Durante la excitación ocurren cambios físicos en los genitales y en diferentes órganos del cuerpo, tanto en los hombres como en las mujeres. Estos cambios los y las preparan para tener una relación sexual.
En la excitación los cambios más importantes que se producen son la vasocongestión de los genitales o sea que se dilatan los vasos sanguíneos y se llenan de sangre. Esto hace que en el hombre se produzca la erección del pene y en la mujer se hinche la vulva y la vagina produzca una secreción
para lubricarla.
La vasocongestión de los genitales se produce por el sistema nervioso autónomo o sea que es una respuesta involuntaria del cuerpo frente al estimulo, y no depende de la voluntad de las personas.
La excitación sexual ocurre solo sí la persona esta relajada y dispuesta para el placer. Esta etapa de la respuesta sexual puede ser inhibida si la persona está muy ansiosa, temerosa y/o cansada.
Para que se llegue al estado de excitación es necesario que haya estímulos síquicos y físicos. Entre los estímulos síquicos están las fantasías, pensamientos, olores, visiones. Los estímulos físicos más importantes son tocar ciertas partes del cuerpo que producen mayor placer. Estas partes del cuerpo, se llaman zonas erógenas, y si son rozadas o tocadas se produce la excitación sexual. Lo que provoque excitación en una persona, no necesariamente quiere decir que le provoque excitación a otra.
Las zonas erógenas (que producen excitación sexual) comunes para mujeres y hombres son:
• Los genitales y la piel alrededor de ellos
• La boca, los labios, la lengua, los pezones, el cuello, las orejas
• Toda la piel o las partes del cuerpo que a través de las caricias produzca placer y/o excitación
Orgasmo
Es el momento del máximo placer sexual. Es cuando se libera la energía acumulada durante toda la relación sexual. Dura apenas unos segundos y tras esa intensa sensación de placer físico viene un momento de profunda relajación o calma, a veces alegría. Algunas personas se duermen después del orgasmo. También se conoce por clímax y tiene muchos nombres populares como: “acabar, terminar”.
Durante el orgasmo ocurren cambios físicos en los genitales y diferentes partes del cuerpo en el hombre y la mujer. En el hombre se produce la eyaculación o salida del semen por el pene, y en la mujer se producen la contracción de algunos músculos genitales y de la vagina.
No es necesario que los orgasmos de las dos personas de la pareja se den simultáneamente para ser placenteros.
¿Qué factores dificultan llegar al orgasmo?
Algunas veces, las cosas no resultan como se esperan y existen fallas en la respuesta al estímulo sexual, o existen fallas en el deseo sexual.
En la mujer se puede producir falta de lubricación vaginal y dolor al tener sexo o falta de deseo sexual. Las causas por las que esto ocurre pueden ser:
  • Falta de experiencia y miedo durante las primeras relaciones
  • No estar en un lugar tranquilo, temor a ser sorprendidas o tener relaciones sexuales “a la rápida”
  • Temor de quedar embarazada
  • Temor de no gustarle a la pareja o encontrarse físicamente no deseable
  • Las enfermedades físicas y sicológicas, como depresiones, estados de ansiedad y consumo de drogas pueden influir en el deseo sexual y la respuesta sexual.
En el hombre puede pasar que no tenga erección, o que le dure poco o que tenga falta de deseo sexual. Las causas por las que esto ocurre pueden ser:
  • Los problemas de erección pueden ser por ansiedad, temor a no responder en la forma esperada o a embarazar a la pareja.
  • El uso de alcohol y algunas drogas también pueden producir falta de erección.
  • Las enfermedades físicas y sicológicas, como depresiones, estados de ansiedad y consumo de drogas pueden influir en el deseo sexual y la erección.
En la vida de las personas pueden existir transitoriamente estos problemas, pero la mayoría de las veces, cuando existe una buena comunicación con la pareja, estas dificultades se pueden solucionar, de no ser así, se puede pedir ayuda profesional.

¿Que sucede en el cuerpo cuando se tienen relaciones sexuales?
Todo el cuerpo de una persona participa de una u otra manera en la actividad sexual. La piel enrojece y se hace más sensible, se eleva la temperatura del cuerpo, a veces se transpira, el corazón late más rápido y la respiración se acelera. Hay personas que gimen o se quejan durante el orgasmo, todas las personas lo sienten y reaccionan de manera diferente.
¿Qué pasa en el hombre?
El pene es el órgano masculino especialmente sensible a la estimulación sexual. La punta del pene se llama glande y es la zona más sensible del pene. El glande esta cubierto por piel, que se llama prepucio, y que se retrae durante el coito. Durante la excitación sexual las venas se llenan de sangr
e a presión y esto hace que se produzca la erección y se ponga duro, lo que permite que el pene pueda penetrar la vagina. Además produce un líquido pegajoso que ayuda a humedecer, llamado líquido preseminal, en el que hay espermios, aunque en menor cantidad que los que hay en el semen. En el momento del orgasmo se producen pequeñas contracciones en el pene y los testículos que son placenteras. También se produce la eyaculación o salida del semen.
El hombre también orina por el pene, pero la orina y el semen nunca pasan al mismo tiempo, pues existe una válvula que cierra el conducto (llamado uretra) cuando el hombre va a orinar o a eyacular.
El tamaño y la forma del pene cambian de hombre a hombre y no tiene relación con la habilidad de dar o recibir placer en una relación sexual, pues la vagina de la mujer se adapta al tamaño del pene de la pareja. Siempre hay bromas entre los hombres sobre el tamaño del pene, pero la verdad es que esto no importa, y no demuestra que uno sea más capaz que otro.
¿Qué pasa en la mujer?
En la mujer, el clítoris es la parte más sensible de los órganos sexuales. Está cubierto por la unión de los labios menores justo debajo del Monte de Venus, por lo que apenas puede verse su primera parte (“cabeza” o glande del clítoris), pero al tocarlo se siente como un cordón. Se puede estimular, frotándolo, entonces se hincha y se endurece, produciendo excitación o placer sexual.
La estimulación del clítoris (directa o indirectamente) es lo que conduce al orgasmo en la mujer.
La vagina de la mujer es el canal elástico que va desde el cuello del útero hasta el exterior donde el hombre coloca su pene durante la relación sexual. La mujer, al excitarse produce un líquido en los genitales, que sirve para humedecer la vagina y hacer que la penetración no duela. Durante la relación sexual, las paredes de la vagina se expanden para recibir el pene y se contraen provocando placer a ambos participantes. También se producen contracciones en la parte interior de las piernas que son placenteras. Al principio del orgasmo las contracciones son más intensas y luego más suaves.
Cuando la mujer no ha tenido relaciones sexuales se puede encontrar además un delgado repliegue, que tapa parcialmente la entrada de la vagina, llamado himen. Cuando la mujer tiene su primera relación sexual, el himen a veces se rompe y sangra, pero algunas mujeres nacen sin himen, o no les sangra ni se rompe en su primera vez y eso es normal.
Algunas mujeres pueden tener más de un orgasmo en una misma relación sexual (multiorgásmicas), en cambio a otras les cuesta más tenerlo. En cambio los hombres tienen un periodo de tiempo, que puede durar mas o menos, en que no pueden tener una nueva erección.

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